DETALLES: Partiendo de Lavrion (Atenas) ponemos Rumbo Libre a nuestra travesía, desde ese preciso momento serán los vientos y las prediciones los que determinarán nuestra singladura de 16 días de duracón. Nos acercamos hasta Sunión para despedirnos un año más de este maravilloso fondeadero y seguimos la costa de hacia el oese trazando una ruta rumbo al Peloponeso, cruzándonos con toda clase de islas, unas frondosas y otras áridas hasta hayarnos en mitad del Sarónico. Entramos en el Cana de Corinto recorriendo us 3.2 millas hasta aparecer en el Golfo de Patrás , parada obligatoría en Navpaktos para comer la musaka más rica de Grecia y seguidamente pasamos bajo el reciente puente que une el Peloponeso del continente. Ya nos encontramos en el jónica y pasamols una noche en la mítica isla de Cefalónia. Dispuestos a cruzar el Ionico orientamos nuestra proa hacia el sur de Italia, puertos singulares que se encuentran fuera de las rutas turísticas tradicionales nos recibirán con ese encanto especial que unicamente se encuentra en las franjas de tierra poco frecuentadas por el hombre. Al cruzar el estrecho de Messina tenemos la sensación de que nos acercamos a casa. Pasamos del mundo Griego al latino. Sicilia también nos dará cobijo, Favignana nos propercionará descanso y una vez con aproximadamente la mitad del recorrido ya hecho nos diponemos a saltar hasta la isla de Cerdenya. Tras un día y medio o dos de navegación ininterrumpida Cerdeña nos acogerá como si fuesemos el hijo pródigo. Desde ahí apuntamos a Menorca y será en ese tramo donde aprovecharemos para tirar el sedal y ver si pescamos algún atuncito. Finalmente llegó la hora de la despedida, muchas anécdotas y lugares nos han acompañando durante estos días, algo dentro de nosotros se ha ensanchado a demás de los pulmones, la ilusión y la experiencia. Nos despedimos del Rebelde, el velero que nos ha llevado dócilmente hasta nuestro destino y le deseamos que los buenos vientos le acompañen también el la temporada de invierno que ahora se inicia.